Deducciones fiscales para personas con discapacidad en el IRPF
Las deducciones fiscales para personas con discapacidad en el IRPF incluyen mínimos personales más altos, reducciones por trabajo activo y aportaciones a planes de pensiones con límites ampliados.
- El mínimo personal por discapacidad en el IRPF es de 3.000 euros anuales con un grado del 33% al 65%, y de 9.000 euros con un grado igual o superior al 65%.
- Si se acredita necesidad de ayuda de tercera persona o movilidad reducida, el mínimo se incrementa en 3.000 euros adicionales.
- Trabajar de forma activa con discapacidad da derecho a una reducción extra de hasta 7.750 euros sobre los rendimientos del trabajo.
- Las aportaciones a planes de pensiones de personas con discapacidad pueden deducirse hasta un límite conjunto de 24.250 euros anuales.
Qué beneficios fiscales reconoce el IRPF a las personas con discapacidad
El IRPF reconoce a las personas con discapacidad y a sus familias varios beneficios fiscales: mínimos personales más altos, una reducción adicional por rendimientos del trabajo, límites ampliados de aportación a planes de pensiones, una deducción por tener a cargo a un descendiente o ascendiente con discapacidad, y varias rentas exentas de tributación. Para acceder a la mayoría de ellos es necesario tener reconocido un grado de discapacidad igual o superior al 33% mediante el correspondiente certificado.
Mínimo personal por discapacidad en el IRPF: cuánto se puede deducir según el grado
El mínimo por discapacidad es la cantidad de renta que no tributa por tener reconocida una discapacidad. Su cuantía depende del grado:
- Grado del 33% al 65%: 3.000 euros anuales.
- Grado igual o superior al 65%: 9.000 euros anuales.
- Incremento adicional de 3.000 euros cuando se acredita necesidad de ayuda de tercera persona, movilidad reducida, o un grado igual o superior al 65%.
El mínimo por discapacidad en el IRPF es la cuantía de renta exenta de tributación que la ley reconoce a las personas con discapacidad, y que aumenta según el grado reconocido y la necesidad de ayuda de terceras personas o de movilidad reducida.
Reducción por rendimientos del trabajo de personas con discapacidad activas
Las personas con discapacidad que trabajan por cuenta ajena o propia tienen derecho a una reducción adicional sobre los rendimientos del trabajo, además de la reducción general aplicable a cualquier trabajador. Esta reducción extra es de 3.500 euros con un grado del 33% al 65%, y de 7.750 euros cuando el grado es igual o superior al 65%, o cuando se acredita movilidad reducida o necesidad de ayuda de terceras personas.
Planes de pensiones de personas con discapacidad: límites deducibles
Existe un régimen especial de aportaciones a planes de pensiones para personas con discapacidad, aplicable a quienes tienen reconocida una discapacidad psíquica igual o superior al 33% o una discapacidad física o sensorial superior al 65%. La propia persona con discapacidad puede aportar y deducir hasta 24.250 euros anuales, y cada familiar puede aportar hasta 10.000 euros, con un límite conjunto de todas las aportaciones de 24.250 euros al año.
Deducción por descendientes o ascendientes con discapacidad a cargo
Quien tenga a su cargo un descendiente o ascendiente con discapacidad puede aplicar una deducción de 1.200 euros anuales, que además puede solicitarse de forma anticipada y percibirse como un abono mensual de 100 euros a través de la Agencia Tributaria, en lugar de esperar a la declaración de la renta. Puede consultarse el resto de ayudas económicas compatibles con esta deducción en nuestra sección de ayudas de Red Inclusiva.
Rentas y prestaciones por discapacidad exentas de tributar en el IRPF
Determinadas prestaciones y rentas vinculadas a la discapacidad están exentas de tributación. Entre ellas, las prestaciones por discapacidad percibidas en forma de renta están exentas hasta un límite anual equivalente a tres veces el IPREM. Además, las personas en situación de dependencia severa o gran dependencia, igual que las mayores de 65 años, pueden quedar exentas de tributar por la ganancia obtenida al vender su vivienda habitual, sin necesidad de reinvertir el importe.
Deducciones autonómicas por discapacidad en el IRPF: dónde consultarlas
Además de las deducciones estatales, numerosas comunidades autónomas aprueban deducciones propias sobre la cuota autonómica del IRPF relacionadas con la discapacidad, como ayudas para la adaptación de la vivienda habitual o deducciones adicionales por descendientes o ascendientes con discapacidad. Como varían de una comunidad a otra, conviene revisar la normativa autonómica vigente antes de presentar la declaración de la renta.
Preguntas frecuentes sobre las deducciones fiscales para personas con discapacidad
¿Qué grado de discapacidad se necesita para aplicar las deducciones del IRPF?
Con carácter general se exige un grado de discapacidad igual o superior al 33%, reconocido mediante el correspondiente certificado de discapacidad.
¿Cómo se acredita la discapacidad ante la Agencia Tributaria?
Mediante el certificado de discapacidad expedido por el órgano competente de la comunidad autónoma o el IMSERSO, que indica el grado reconocido y, en su caso, la necesidad de ayuda de tercera persona o la movilidad reducida.
¿Se pueden aplicar estas deducciones si se presenta la declaración conjunta con la familia?
Sí, los mínimos y reducciones por discapacidad se aplican individualmente por cada miembro de la unidad familiar que tenga reconocida la discapacidad, con independencia de si la declaración se presenta de forma individual o conjunta.
¿Hace falta solicitar cada año las deducciones por discapacidad en el IRPF?
No es necesario volver a acreditar la discapacidad cada ejercicio si el certificado ya está en vigor; basta con aplicarlas al confeccionar la declaración de la renta correspondiente.
Fuente: Agencia Tributaria