Inteligencia artificial y discapacidad: solo el 12,3% usa la tecnología que dice conocer, según el Real Patronato
Un estudio del Real Patronato sobre Discapacidad revela la brecha entre conocer y usar la inteligencia artificial: el 99,8% de las personas con discapacidad conoce esta tecnología, pero solo el 12,3% la utiliza.
El estudio del Real Patronato sobre inteligencia artificial y discapacidad
El Real Patronato sobre Discapacidad, a través de su Centro Español de Documentación e Investigación sobre Discapacidad (CEDID), ha publicado el estudio "Impacto de la Inteligencia Artificial en los derechos de las personas con discapacidad". El trabajo analiza, desde una perspectiva de derechos humanos, cómo la irrupción de la inteligencia artificial (IA) está afectando a la vida de las personas con discapacidad, incorporando para ello las experiencias directas de quienes la utilizan o podrían beneficiarse de ella.
La investigación se basa en una encuesta a 864 personas con discapacidad, diseñada para garantizar representatividad según el tipo de discapacidad, el género y la edad de las personas participantes, lo que aporta una fotografía bastante completa de la relación actual entre este colectivo y las nuevas tecnologías.
La brecha entre conocer y usar la inteligencia artificial
El dato más llamativo del estudio es el contraste entre conocimiento y uso real: el 99,8% de las personas con discapacidad encuestadas afirma conocer productos o dispositivos basados en inteligencia artificial, pero solo el 12,3% los utiliza de forma efectiva. Esta diferencia tan amplia apunta a que existen barreras de acceso que van más allá del simple desconocimiento: coste económico, falta de adaptación a necesidades concretas, ausencia de formación específica o desconfianza hacia una tecnología poco explicada.
- 99,8% conoce productos o gadgets de inteligencia artificial.
- 12,3% los usa realmente en su día a día.
- 864 personas con discapacidad encuestadas.
- Encuesta representativa por tipo de discapacidad, género y edad.
La discriminación algorítmica es el riesgo de que un sistema de inteligencia artificial trate de forma injusta o excluyente a un colectivo, como las personas con discapacidad, porque los datos con los que ha sido entrenado no las representan adecuadamente y tienden a ignorarlas o infravalorarlas.
El riesgo de discriminación algorítmica para las personas con discapacidad
El estudio del Real Patronato advierte de que los sistemas de inteligencia artificial tienden a reproducir los sesgos presentes en los datos con los que han sido entrenados. Cuando esos datos carecen de una representación positiva y suficiente de las personas con discapacidad, el sistema corre el riesgo de subrepresentarlas, ignorarlas y, en consecuencia, discriminarlas, por ejemplo en procesos de selección de personal automatizados, sistemas de reconocimiento de voz o imagen, o herramientas de atención al cliente basadas en IA.
Este fenómeno conecta directamente con el principio de accesibilidad universal y con la obligación, recogida en la normativa española y europea, de aplicar ajustes razonables también en el diseño y desarrollo de tecnologías emergentes, no solo en espacios físicos o servicios tradicionales.
Aplicaciones de inteligencia artificial que ya facilitan la autonomía
Pese a la brecha de uso detectada, el estudio también reconoce el potencial beneficioso de la inteligencia artificial cuando se diseña pensando en la diversidad funcional. Entre los ejemplos más conocidos están las aplicaciones de IA visual capaces de describir el entorno a personas con discapacidad visual, los asistentes de voz adaptados a distintas formas de comunicación, o las herramientas que mejoran automáticamente la accesibilidad web ajustando contraste, navegación por teclado o compatibilidad con lectores de pantalla. Estas soluciones muestran que, bien orientada, la IA puede convertirse en un producto de apoyo más para la vida independiente, en lugar de una barrera adicional.
Hacia una inteligencia artificial accesible y con perspectiva de derechos
El enfoque del Real Patronato insiste en que el desarrollo de la inteligencia artificial no puede analizarse solo desde criterios técnicos o de mercado, sino que debe incorporar la perspectiva de los derechos de las personas con discapacidad desde el propio diseño de los sistemas. Entidades como CERMI vienen reclamando desde hace tiempo que la participación de las personas con discapacidad en el desarrollo tecnológico sea real y no meramente consultiva, siguiendo el principio de "nada sobre nosotros sin nosotros" también en el ámbito digital. En esta línea, Pilar Villarino, presidenta de la Comisión de Transformación Digital e IA del CERMI, ha advertido de que "la IA no es neutral" porque aprende de datos y contextos sociales que "a veces, ya tienen discriminación", mientras que Gregorio Saravia, delegado del CERMI para Derechos Humanos, alerta de que si los datos sobre personas con discapacidad no están presentes, "pueden multiplicarse las instancias de exclusión" en ámbitos como el empleo, la educación, la sanidad o el acceso financiero. Entre las propuestas del sector destaca la creación de un Observatorio Especializado en Discriminación Algorítmica como mecanismo permanente de vigilancia.
Las personas, familias y profesionales interesados en recursos y ayudas relacionados con la accesibilidad tecnológica pueden consultar la sección de guías de Red Inclusiva, así como el apartado dirigido a profesionales del sector.
Preguntas frecuentes sobre inteligencia artificial y discapacidad
¿Qué porcentaje de personas con discapacidad usa realmente la inteligencia artificial?
Según el estudio del Real Patronato, solo el 12,3% de las personas con discapacidad que conocen la inteligencia artificial la utiliza de forma efectiva, frente al 99,8% que dice conocerla.
¿Qué es la discriminación algorítmica?
Es el riesgo de que un sistema de inteligencia artificial trate de forma injusta a un colectivo, como las personas con discapacidad, por falta de representación adecuada en los datos de entrenamiento.
¿Quién ha elaborado el estudio sobre inteligencia artificial y discapacidad?
El Real Patronato sobre Discapacidad, a través de su Centro Español de Documentación e Investigación sobre Discapacidad (CEDID).
¿Puede la inteligencia artificial ayudar a la autonomía de las personas con discapacidad?
Sí, aplicaciones como los asistentes de IA visual o las herramientas de mejora automática de accesibilidad web ya facilitan la vida independiente cuando se diseñan de forma inclusiva.
Fuente: Servimedia
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