Ley de Dependencia: qué grados existen y qué prestaciones del SAAD puedes solicitar
La Ley de Dependencia reconoce tres grados y da acceso a prestaciones del SAAD como teleasistencia, ayuda a domicilio o la prestación al cuidador familiar.
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8 artículos en Red Inclusiva sobre cuidador no profesional.
La Ley de Dependencia reconoce tres grados y da acceso a prestaciones del SAAD como teleasistencia, ayuda a domicilio o la prestación al cuidador familiar.
La Ley de Dependencia (Ley 39/2006) regula el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD), con tres grados de dependencia y prestaciones económicas y de servicios en toda España.
La Ley de Dependencia reconoce servicios y prestaciones económicas según el grado de dependencia, con nuevas cuantías vigentes desde julio de 2026.
El asistente personal se incorpora como derecho al sistema de dependencia: la reforma aprobada en el Congreso permite que acompañe a la persona dependiente fuera del domicilio.
La prestación económica por cuidados en el entorno familiar permite a un familiar cuidar en casa a una persona en situación de dependencia. Requisitos, grados y cuantías del SAAD.
El Congreso de los Diputados aprobó el 14 de julio de 2026 la reforma de la Ley de Dependencia y Discapacidad, que refunda el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD). La reforma amplía la asistencia personal, reconoce nuevos perfiles de cuidador no profesional y acorta los plazos de resolución, con el objetivo declarado de reforzar la vida independiente y la accesibilidad universal.
La prestación económica para cuidados en el entorno familiar del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD) permite compensar a un familiar que atiende a una persona dependiente en casa. Repasamos qué grado de dependencia se exige, qué requisitos debe cumplir el cuidador no profesional y cuánto se cobra según cada grado.
Un estudio de Plena inclusión España y la Universidad de Alcalá revela que el 60% de los hogares con una persona con discapacidad intelectual o del desarrollo presenta rasgos de vulnerabilidad social y económica, y que uno de cada tres está en riesgo de pobreza por falta de empleo remunerado estable.
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