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Inteligencia artificial y discapacidad: qué exige el CERMI para una IA realmente accesible

Publica: Red Inclusiva Ámbito estatal Publicado 22/08/2026
Inteligencia artificial y discapacidad: qué exige el CERMI para una IA realmente accesible

La inteligencia artificial y discapacidad son ya un binomio central en Europa: el CERMI reclama que la IA de alto riesgo no excluya la accesibilidad ni los derechos de las personas con discapacidad.

  • El CERMI pide que las tecnologías de apoyo no queden excluidas del Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial por su forma de comercialización.
  • El informe DiscapacIA, presentado el 13 de mayo de 2026, recoge más de 40 recomendaciones dirigidas a administraciones, instituciones europeas y empresas tecnológicas.
  • Sin salvaguardas, la IA puede amplificar la discriminación en empleo, educación, sanidad, servicios sociales y justicia.
  • Bien diseñada, la inteligencia artificial puede favorecer la autonomía personal, la accesibilidad universal y la vida independiente.
La inteligencia artificial y discapacidad forman un binomio que exige que los sistemas de IA, especialmente los de alto riesgo, incorporen accesibilidad universal, supervisión humana y no discriminación desde su diseño, para que las tecnologías de apoyo usadas por personas con discapacidad queden protegidas por la normativa europea en lugar de excluidas de ella.

Qué es la inteligencia artificial y discapacidad en la normativa europea

La relación entre inteligencia artificial y discapacidad se ha convertido en uno de los debates normativos más relevantes de 2026 en la Unión Europea. El Reglamento Europeo de Inteligencia Artificial (conocido como AI Act) clasifica los sistemas según su nivel de riesgo, y reserva las obligaciones más estrictas —transparencia, supervisión humana y evaluación de impacto— a los llamados sistemas de IA de alto riesgo, es decir, aquellos que pueden comprometer la salud, la seguridad o los derechos fundamentales de las personas. El debate central para el sector de la discapacidad es si las tecnologías de apoyo (comunicadores aumentativos, software de reconocimiento de voz, prótesis con algoritmos de marcha, lectores de pantalla inteligentes) quedan dentro o fuera de esas garantías.

El CERMI ante la Oficina Europea de Inteligencia Artificial

El CERMI (Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad) ha trasladado formalmente sus propuestas a la Oficina Europea de Inteligencia Artificial. Según recoge Discapnet, el portal de accesibilidad de Fundación ONCE, el CERMI presentó su contribución a la consulta pública sobre los criterios que identificarán los sistemas de inteligencia artificial de riesgo elevado, con varias exigencias concretas:

  • Que la tecnología de apoyo no quede excluida de las garantías del reglamento por la forma en que se comercializa.
  • Que la accesibilidad se reconozca como una condición para ejercer derechos, no como una función accesoria.
  • Que se atiendan los riesgos específicos en educación, empleo, servicios sociales, comunicaciones de emergencia, actuación policial, migración y administración de justicia.
  • Que se aplique una perspectiva interseccional, prestando especial atención a las mujeres y niñas con discapacidad.

El CERMI ha insistido además en que cualquier proceso de simplificación normativa del reglamento debe preservar íntegramente estas salvaguardas, especialmente cuando los sistemas de IA afectan a ámbitos tan sensibles como la sanidad o el acceso a prestaciones públicas.

El informe DiscapacIA: recomendaciones clave del CERMI

El CERMI presentó el 13 de mayo de 2026 el informe DiscapacIA, un análisis estructurado en cinco bloques y 21 capítulos que examina el impacto de la inteligencia artificial en los derechos de las personas con discapacidad a la luz de la Convención Internacional de la ONU. El documento incluye más de 40 recomendaciones dirigidas a administraciones públicas, instituciones europeas, organismos reguladores y empresas tecnológicas, centradas en la discriminación algorítmica, las brechas de accesibilidad, la desagregación de datos por discapacidad y las garantías legales frente al uso de datos biométricos. Una de sus conclusiones centrales resume el enfoque de todo el informe: la IA no es neutral, porque los sistemas aprenden de datos que ya contienen sesgos sociales existentes, con el riesgo de sistematizar y amplificar la discriminación si no se corrige desde el diseño.

Riesgos de la inteligencia artificial para las personas con discapacidad

Sin las salvaguardas adecuadas, la inteligencia artificial puede convertirse en una fuente adicional de exclusión. El CERMI ha advertido de que los sistemas de IA utilizan con frecuencia datos de entrenamiento poco representativos de la diversidad funcional, lo que puede traducirse en decisiones automatizadas discriminatorias en procesos de selección de personal, evaluación de riesgo crediticio, diagnóstico sanitario o gestión de prestaciones sociales. También ha alertado sobre el uso de sistemas de reconocimiento biométrico y de vigilancia que pueden vulnerar la privacidad y la libertad de movimiento de las personas con discapacidad, y sobre la falta de accesibilidad universal en muchas interfaces de IA conversacional, que excluyen a personas usuarias de lectores de pantalla, lengua de signos o sistemas de comunicación aumentativa.

Oportunidades de la inteligencia artificial y discapacidad para la autonomía personal

Bien orientada, la inteligencia artificial ofrece también oportunidades reales para la autonomía personal y la vida independiente. El CERMI reconoce que estas tecnologías pueden favorecer la accesibilidad, la comunicación y la participación social de las personas con discapacidad: desde prótesis biónicas que emplean algoritmos para detectar fases de la marcha, hasta asistentes de voz, subtitulado automático en tiempo real o herramientas de traducción a lectura fácil. La clave, según el propio informe DiscapacIA, es que estas soluciones se diseñen desde el principio con criterios de diseño universal y con la participación efectiva de las personas con discapacidad, en lugar de adaptarse a posteriori. Quienes buscan información sobre trámites, prestaciones o recursos vinculados a la accesibilidad digital pueden consultar la sección de guías y la actualidad de Red Inclusiva.

Preguntas frecuentes sobre inteligencia artificial y discapacidad

¿Qué pide el CERMI sobre inteligencia artificial y discapacidad?

Pide que las tecnologías de apoyo no queden excluidas del Reglamento Europeo de IA, que la accesibilidad se reconozca como condición para ejercer derechos y que se atiendan los riesgos específicos en empleo, educación, sanidad y justicia.

¿Qué es el informe DiscapacIA?

Es un informe del CERMI presentado el 13 de mayo de 2026, con cinco bloques y 21 capítulos, que analiza el impacto de la inteligencia artificial en los derechos de las personas con discapacidad y propone más de 40 recomendaciones.

¿Qué es un sistema de inteligencia artificial de alto riesgo?

Es, según el Reglamento Europeo de IA, un sistema que puede comprometer la salud, la seguridad o los derechos fundamentales de las personas, y que por ello está sujeto a obligaciones reforzadas de transparencia y supervisión humana.

Fuente: Discapnet - Fundación ONCE

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